Amigo mío, ya casi estamos por cumplir 3 meses
de tu dolorosa partida, tu ausencia todavía se respira como aquel 11 de Julio,
la casa tiene un silencio incómodo como que si la misma casa quisiera
escucharte, el silencio tras tu partida se puede ver y sentir, ya no somos los
mismos de antes, te llevaste una parte de nosotros pero no cabe duda que tu te
quedaste en nosotros.
Te recordamos con amor, recordamos tus
travesuras que en aquel entonces nos hicieron enfadar, pues no había manera de
calmar tu hiperactividad. Ahora quisiéramos retroceder el tiempo pero ya es
tarde, debemos vivir más bien sobrevivir sin ti, es increíble como
te impregnaste en cada uno de nosotros, mi padre que siempre ha sido fuerte
déjame decirte que lloro tu partida. Teníamos tantos planes, como que fueras el
mejor amigo de mi pequeña Isabella y que la cuidaras de todos hasta de pulgoso.
Tirarnos en la grama una tarde solo disfrutando de la compañía de nosotros como
lo habíamos hecho antes solo que pulgoso no paraba de molestar.
Mi querido amigo, más que amigo mi familia nos
dejaste incompletos, todavía espero ver esos ojos azules, todavía espero poder darte
un último abrazo, pero se que aún estas acá, en tu casa, solo que debo aprender
a ver con el corazón diría el principito pues los ojos ignoran pero el corazón
lo ve. Te cuento que Isabella cada día esta más grande, claro ella es muy
pequeña para recordarte pero yo le hablare de ti. Te quiero, te recuerdo,
y se que tu cuerpo físico necesitaba descansar de esa fea y tonta enfermedad, y
que ahora eres libre, y no me equivoco al pensar que estas feliz pues siempre
sin importar la situación estabas feliz y regalabas amor.
Te dejo descansar aunque todavía nos debemos una
promesa. así que mientras cumplimos la promesa, te digo un hasta pronto! Un te quiero!!!